Celaya, Gto., 26 de septiembre del 2026. Hace 27 años ocurrió una de las mayores tragedias que han sucedido en Celaya: las explosiones de aquel fatídico “Domingo Negro”, en el que murieron 72 personas y más de 350 resultaron lesionados.
Para muchos es un día inadvertido, pero para otros es recordar una de las mayores tragedias que han ocurrido en Celaya y la negligencia de las autoridades de aquel momento.
Cuatro toneladas de pirotecnia almacenada en la “Abarrotera Celaya” explotaron en una bodega ubicada en la calle Antonio Plaza, casi esquina con Felipe Ángeles. Ahí, alrededor de las 10 de la mañana de aquel 26 de septiembre de 1999. Primero vino una explosión, luego una segunda que fue la más fuerte y que más personas sin vida dejó y hasta una tercera.
Las explosiones del “Domingo Negro” son uno de los episodios en la historia de Celaya que más duelen.
Actualmente en el sitio donde ocurrió la tragedia, en la calle Antonio Plaza, está instalado el negocio “Desechables y Botanas Lupita”, el cual cierra cada año durante algunos minutos a la hora que ocurrieron las explosiones en 1999 y respeta el rezo que ahí se realiza para recordar a los caídos.
Las investigaciones concluyeron que la tragedia ocurrió por el almacenamiento ilegal de cuatro toneladas de pólvora y fuegos artificiales.
Pero a pesar de que fueron decenas de afectados y que entre los lesionados había viudas y huérfanos que buscaron justicia en contra de los responsables, sólo hubo una persona sancionada, la dueña de la Abarrotera Celaya: Angélica Vargas Bocanegra. A ella se le condenó a 10 años y 4 meses de prisión. Los cumplió en 2018 y quedó libre.
Tras la tragedia se estableció la veda de juguetería pirotécnica, pero que pocos respetan ya que todos los días se escucha el tronadero de cohetes en varias partes de la ciudad.

