
A principios del siglo XX en diferentes países de Europa grupos de mujeres comenzaron a exigir igualdad de derechos en relación a los hombres. Es por ello que el 19 de marzo de 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza se celebra por primera vez el Día Internacional de la Mujer con mítines a los que asistieron más de un millón de mujeres para exigir el derecho al voto y el ocupar cargos públicos, derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.
Sin embargo, menos de una semana después, el 25 de marzo de 1911, 123 mujeres trabajadoras de entre 14 y 44 años, la mayoría inmigrantes de Europa del Este e Italia, murieron en un trágico incendio en la fábrica “Triangle Shirtwaist” de Nueva York, debido a que no pudieron salir del edificio porque las puertas habían sido cerradas por los dueños de la empresa.
Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de Estados Unidos y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron a este desastre.
En 1975 la Organización de las Naciones Unidas celebró el Año Internacional de la Mujer. En diciembre de 1977 la Asamblea General de la ONU en su resolución 32/142 invitó a todas las naciones a que proclamasen de acuerdo a sus tradiciones históricas y costumbres nacionales, una jornada como “Día de las Naciones Unidas para los derechos de la mujer y la paz internacional”. Así, Chile declaró el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer y en 2011 se estableció como tal por parte de la ONU, a cien años de la tragedia en la fábrica de camisas en Nueva York.
Desde entonces es un día para fomentar la igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres, así como el empoderamiento de las mujeres para realizar actividades líbres de estereotipos, su indepenencia económica y llevar una vida libre de violencia.